Para el neófito la elección de un calibre se convierte en un auténtico rompecabezas.

¿Cómo moverse en un universo donde todos los calibres están expresados de manera distinta y no permiten comparación entre sí?

Por otra parte, a la noción del calibre hay que añadirle la de las cargas de pólvora, el peso, la forma y la constitución de la bala, facetas no menos importantes.

Existen unos 200 calibres distintos de rifle, de los cuales unos veinte pueden considerarse corrientes. Esto, evidentemente, complica mucho más la elección de un calibre para rifle que para un arma de cañones lisos.

Pero no todo queda ahí; además, existen varias maneras de expresar el calibre: los anglosajones generalmente los definen en centésimas o milésimas de pulgada, asociando esta información a la marca del rifle para la cual se destina la bala (por ejemplo 243 Winchester).

En Europa continental, los calibres se definen con dos números separados por el singo x. El primero corresponde al diámetro de la bala y el segundo al largo de la vaina. Ambas expresan en milímetros.

Al calibre de algunas municiones se le añade una letra.

  • La letra R significa que es una bala con reborde (6.5x57R) para ser usada en un rifle con cañón basculante.
  • La J corresponde a munición militar alemana de infantería. La S a un calibre ancho (por ejemplo un 80x60 es más estrecho que un 8x60S).
  • La denominación Magnum hace referencia a la acción que permite aceptar y disparar un cartucho con una carga de pólvora que genera una presión considerable al ser disparada.

Queda bastante evidente que la elección correcta dependerá de tres factores fundamentales que podéis leer aquí ---> La Elección del calibre correcto

 

En la imagen podemos ver tres diferentes calibres, arriba un 22 Magnum, en el centro un 243 Winchester y abajo un 300 Weatherby Magnu

Fuente: Gran Atlas de la Caza.

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